RAINER WERNER FASSBINDER

 

RAINER WERNER FASSBINDER

28 años sin 13 lunas...

Hayrabet Alacahan

 

Soy un evadido,

luego que nací

en mí me encerraron

pero yo me fui

 

Mi alma me busca

por montes y valles

ojalá  que nunca

mi alma me halle.

Fernando Pessoa


Rainer Werner Fassbinder fue un artista temperamental e inquieto, no sujeto a escuelas ni a tendencias determinadas, respondió al asunto que lo motivaba dentro de su íntimo concepto de las cosas sugerentes y determinadas por el momento emocional. Cumplió consigo mismo, antes que con la materia -esa materia que es a veces esquiva, pero que también sabe ceder satisfacciones a quienes la dominen-,  estaba tan convencido por el proyecto imaginado que jamás miraba para atrás, siempre avanzó con una velocidad desesperada y nunca pensó tomar descanso en su camino.  Al respecto fue muy claro cuando dijo: “ya dormiré cuando esté muerto...”.

 

De cualquier manera: ¡Cuántas cosas que no se ven pero ocurren en ese lapso en el alma de un creador! Aunque sí, se las verá: aflorarán, conscientemente o no, en su obra. Pocas veces me he planteado esta reflexión. Se está acostumbrado a valorar determinada obra como si ésta fuese actual, como si no perteneciese, en cambio, y por partes iguales, tanto al pasado como al futuro.

Creo que ese estar a medias entre la luz “lo que está por delante” y la sombra “lo que queda por detrás” se alimenta de las raíces de la permanencia, lo temporal más allá de las medidas del tiempo, lo que no sufre mudanza.

 

En un día gris, tormentoso -en tanto contemplaba otra tempestad no menos sonora, no menos visual, pero mental - la de Fassbinder a través de sus películas, recordaba -¿quién es capaz de acallar la memoria?- casi en la totalidad de su obra, en la que sus ideas saturaban a sus fotogramas. Él decía prácticamente todo lo que pensaba, sin preocuparse demasiado en los prejuicios ni en los principios.

26 años…, antes o después... Quizás sea el interrogante de que el tiempo existe o no. Lo más imaginable es que nos deje algo en el camino, para que nuestra búsqueda tenga algún sentido.

 

Con respecto a Fassbinder, ese misterioso discurrir de los días ha sido con él generoso, ya que ha dejado en sus composiciones visuales, justamente, una extraña alianza entre materia y misterio, entre dependencia y libertad, entre el acierto y el error, entre eso que los entendidos definen como “homo faber” y “homo ludens”, sin descartar al imprescindible “homo sapiens”.

Porque la obra de Fassbinder se halla, ahora más que nunca, inmersa en un clima. Ya se trate de sus argumentos, de sus personajes, de sus actores, de sus técnicos, de sus adicciones, de sus amores y odios, entre otros –cosas que lo obsesionaron, lo beneficiaron y lo perjudicaron y de las que se liberaba, siquiera ilusoriamente, mediante la catarsis que significaba filmar– de una soledad al desnudo o del paisaje más caótico que ecologista, tal cual lo que veía él, reflejos de dos estados anímicos: de su alma y de su mente. Ambas se han vuelto, en su trayectoria, cada vez más agudas, incansablemente, hacia la interioridad, por la misma razón, hoy su obra llega desde muy adentro. Y pensando bien: no tanto por sus temas (en el fondo, simples accidentes por más que se prefieran unos antes que otros), sino por la manera según la cual los trataba.

 

El contrapunto fundamental que debe resolver un director, el de las opciones, los contrastes e incluso las contradicciones entre la luz y la sombra que hay en cada escenografía a interpretar, hoy por hoy, está en la obra de Fassbinder, alguien que, con instinto, con sensibilidad (sobremanera con esta última) conocedor de todos sus secretos, poseía, para cada problema, la solución casi exacta. Fue un artista, dueño de una mirada vibrante, de una sensible sustancia con la que atrapaba e impregnaba con emulsiones las emociones en todas sus magnitudes. Fue un artista potente, turbulento, explosivo: cualidades que eran su forma de existir. A través de esas modalidades dejo un estilo de captar y transmitir sensaciones, estados anímicos,  encuentros y desencuentros, que cautivan en su potencial, que demoran en torno a él con entusiasmo y plenitud, y que constituyen, en esencia, una luminosa y envidiable actitud ante la vida.

Quiso explorar el mapa del dolor humano en sus facetas múltiples -atravesado por el nervio, incansable, con su mirada desde la mirilla de la cámara- que se vuelven aun más dolientes para quienes hoy contemplamos sus películas.

En su obra, a medias sumergida en una densidad trágica, queda lugar para poca -por no decir nada- esperanza.

La ambivalencia (que en su caso no significa indecisión) retorna, con una insistencia inusual que exige que se valore como lo que realmente implica: nuestra dualidad, entre la condición de efímeros que nos caracteriza, y el fuerte y angustiante llamado a sobrevivir, a perdurar, aún a pesar de nosotros mismos.

 

En la actualidad, Fassbinder responde, entonces, a la más urgente pregunta de nuestro tiempo: la del necesario equilibrio entre esencia y existencia, cuando la primera parece a punto de quebrar el exclusivo interés de la segunda.

De allí el carácter melancólico y hasta nostálgico de su obra que intenta rescatar el futuro en función del pasado y no a la inversa. Sólo sabiendo que los valores estéticos –firmes, innegables- en su obra han echado raíces profundas, ávidas, en una dimensión inusual de la criatura: más en lo que no se ve que en la que se ve.

Lo de él es un valioso punto de partida con lo que intentó transmitirnos.

Y el artista, el creador, cuyo destino es el de moverse entre penumbras y entre vagos resplandores, está demás señalar, como Fassbinder hizo lo que

hizo, a costa de su duro e incomprendido modo de ser que lo caracterizaba.

 

Ya hace tiempo que no se ven años con trece lunas, ni personas que solo quieren que los amen…, pero y tristemente si muchísimos angustias que corroen el alma…       

 

JUEVES 24 DE JUNIO – 20:15 Hs.

EL   ASADO   DE   SATÁN

(Satansbraten)

 

Guión y Dirección: Rainer Werner Fassbinder

Fotografía: Jürgen Jürges y Michael Ballhaus Música: Peer Raben

Montaje: Thea Eymesz y Gabi Eichel Dirección de arte: Kurt Raab y Ulrike Bode

Sonido: Paul Schöler, Rolf-Peter Notz, Roland Henschke Montaje: Thea Eymesz y Gabi Eichel Sonido: Paul Schöler  Productor: Michael Fengler Producción: Albatros Film / Trio-Film

 

ELENCO: Kurt Raab (Walter Kranz), Margit Carstensen (Andrée), Helen Vita (Luise Kranz), Volker Spengler (Ernst), Ingrid Caven (Lilly), Marquard Bohm (Rolf), Ulli Lommel (Lauf), Y Sa Lo (Lana), Katharina Buchhammer (Fritz von Witleben), Armin Meier (Stricher), Vitus Zeplichal (Urs), Brigitte Mira (la madre de Walter Kranz)Dieter Schidor (Willy), Peter Chatel (Eugen), Adrian Hoven (Artzt) y otros.

 

Origen: Alemania Año: 1975 Duración: 115 minutos

Formato original: 35 mm / Formato de proyección: DVD

 

**Todo le va mal a Walter Kranz, un famoso poeta de la revolución del sesenta y ocho, monstruo de orgullo y narcisismo que ahora, a mediados de los setenta, sufre una crisis creativa. Endeudado hasta la médula, su banquero se niega a concederle un nuevo préstamo. Su editor, al ver que no ha escrito nada en los últimos dos años, también se niega a darle un adelanto. Kranz vive con su mujer, Luise, una bruja fea mayor que él que no deja de quejarse de las estrecheces a las que la tiene sometida, y con su hermano retrasado mental, que se dedica a juntar moscas. Además está Lilly, una antigua amante a la que ve de vez en cuando con el consentimiento de Rolf, su marido. Cierto día, Kranz visita a la rica Imgart para pedirle dinero y mientras firma el cheque en medio del éxtasis provocado por unos jugueteos sado-masos el poeta le dispara y la mata. Desde ese momento, un inspector de policía le seguirá los pasos. Sin embargo, él continúa con su rutina y paga a una prostituta para que le cuente su vida con el propósito de escribir un libro sobre ella.

 

RWF no tiene ilusión o esperanza alguna de que el mundo pueda cambiar. Ello no quiere decir que él se sintiera superior a las personas y las formas de vida que criticaba: en esta película identificó lo peor de sí mismo con lo peor de esa sociedad de la que él y todos nosotros formamos parte... y lo hizo con el propósito constructivo de combatir la miseria reinante. Él trata a las personas con las que se relaciona como si fueran personajes de sus historias: todas las situaciones constituyen para él momentos de una representación". Lo más gracioso es que Kranz no sabe que él, convertido en un ser manipulado, arruinado e inhumano, es otro personaje más diseñado por la sociedad.

 

JUEVES 1º DE JULIO – 20:15 Hs.

DIOSES   DE   LA   PESTE

(Götter der Pest)

 

Dirección y guión: Rainer Werner Fassbinder

Fotografía: Dietrich Lohmann / Montaje: Franz Walsch (seudónimo de RWF), Thea Eymèsz / Música: Peer Raben / Dirección artística: Kurt Raab

Sonido: Gottfried Hüngsberg / Producción: Antiteater-X-Film

 

ELENCO: Harry Baer (Franz), Hanna Schygulla (Joanna), Margarethe von Trotta (Margarethe), Günther Kaufmann (Günther), Carla Aulaulu (Carla), Marian Seidowski (Marian), Ingrid Caven (Magdalena Fuller), Jan George (policía), Micha Cochina (Joe), Yaak Yarsunke (Inspector)...

 

Origen: Alemania / Año: 1969 / Duración: 91 minutos

Formato original: 35 mm / Formato de proyección: DVD

 

**Tras salir de la cárcel, Franz regresa a los bajos fondos de Munich. Visita a Joanna, cantante de cabaret que fue su antigua novia, pero el carácter posesivo de ésta coarta la libertad de Franz, que la abandona por Margarethe, una mujer que no le crea demasiados problemas. Un día se reencuentra con Gunther, con quien mantendrá la gran amistad al que le unía a pesar de saber que ha asesinado a su hermano. Ambos planean el asalto a un supermercado, pero la celosa Joanna todavía no ha dicho la última palabra con respecto a Franz.

 

**Clara continuación de su ópera prima El amor es más frío que la muerte (retoma a la pareja protagonista, Franz y Joanna), Dioses de la peste es el más lírico de los films de gangsters dirigidos por Fassbinder (siempre lo consideró como uno de los favoritos de su carrera), inmerso en una realidad más opresora y poniendo más en evidencia que siempre nos traicionan aquellos más nos quieren, atravesado por una patética, violenta y melancólica ternura que debe mucho al personaje de Franz y su sentimiento trágico de la vida. 

 

JUEVES 8 DE JULIO – 20:15 Hs.

M I E D O   A L   M I E D O

(Angst vor der Angst)

 

Guión y Dirección: Rainer Werner Fassbinder

Fotografía: Jürgen Jürges y Ulrich Prinz  / Música: Peer Raben

Dirección de arte: Kart Raab / Montaje: Liesgret Schmitt Klink y Beate Fischer Weiskirch / Producción: WDR

 

ELENCO: Margit Carstensen (Margot), Ulrich Faulhaber (kart), Brigitte Mira (la madre),

Irm Hermann Lore), Armin Meier (Karli), Adrian Hoven (Dr. Merck), Kurt Raab (el vecino Bauer), Ingrid Caven (Edda), Lilo Pempeit (Mrs. Schall), Helga Maerthesheimer Dra. Von Unruh), Herbert Steinmetz (Dr. Auer),Hark Bohm (Dr.Rozenbaum),

Constanze Haas (Bibi).

Origen: Alemania / Año. 1975 / Duración : 90 minutos

Formato original: 35 mm / Formato de proyección: DVD

 

** En Miedo al Miedo o Angustia de la Angustia, la película se identifica inequívocadamente con el punto de vista de la sufrida mujer. Cuando la visión de ésta se nubla, la imagen que aparece en la pantalla se contrae. Como de costumbre, RWF hace propio el material sobre el que basa el film: en este caso,  una pieza semi autobiográfica escrita por una ama de casa (Asta Scheib).  Aun sin dejar de ser tenidas en cuenta, las presiones externas influyen aquí menos que nunca. El espectador advierte que Margot no obtiene de su marido Kart el apoyo emocional que precisa, ya que éste debe dedicar su tiempo a las cuestiones profesionales. La Margit Carstensen, simula un tic de gran efectividad en las comisuras de la boca, mientras que el ambiente del film incrementa la tensión introduciendo elementos de relajación de forma contraste, como cuando se oye sonar en el tocadiscos el trío de Der Rosenkavalier.

 

** Hacia el final de su segundo embarazo una ansiedad indirecta y cada vez mayor se apodera de la ama de casa Margot Staudte empieza a tener frecuentes ataques de angustia. Su esposo no la comprende, su suegra y cuñada la controlan y el psiquiatra que visita sólo tiene píldoras para ayudarla. Después del parto, las drogas y el alcohol la calman, pero no disminuye su terror. Intenso drama psicológico sobre el malestar subterráneo que recorría la Alemania de posguerra.

 

JUEVES 15 DE JULIO – 20:15 Hs.

EL  SOLDADO  AMERICANO

(Der amerikanische Soldat)

 

Guión y Dirección: Rainer Werner Fassbinder

Producción: Antiteater Fotografía: Dietrich Lohmann

Montaje: Thea Eymesz Música original: Peer Raben

Dirección de arte: Kart Raab y RWF Montaje: Thea Eymesz

 

ELENCO: Karl Scheydt (Ricky), Elga Sorbas (Rosa), Jan George (Jan), Margarethe von Trotta (mucama), R. W. Fassbinder (Franz), Hark Bohm (Doctor), Ingrid Caven (cantante), Eva Ingeborg Scholz (madre de Ricky), Kurt Raab (hermano de Ricky), Marius Aicher (policia), Gustl Datz (jefe de policía), Marquand Bohm (detective privado), Katrin Schaake (Magdalena Fuller) Ulli Lommel (Gitano), Irm Hermans (prostituta) y otros.

 

Origen: Alemania  Año: 1970  Duración: 80 minutos.

Formato original: 35 mm / Formato de proyeccion: DVD

 

*Ricky, un gángster americano que estuvo en el Vietnam, vuelve a Munich, donde creció y donde está en busca por la policía.
Trabaja de asesino a sueldo, cumple algunas tareas y pasa algún tiempo en sus lugares favoritos de cuando era pequeño, visita su amigo Franz Walsch, su madre y su hermano, espera en su habitación del hotel, asesina a su profesora y es acorralado por la policía...

 

*Considerado el mejor de sus films de gangsters, el tema principal de “El soldado americano” es que la violencia es la expresión del amor o de la sexualidad frustrada. En una habitación cerrada, bajo una intensa iluminación, tres hombres juegan al póker con una baraja pornográfica. Son tres policías. Acaban de contratar a un asesino a sueldo para que mate a unos criminales con los que la justicia no consigue acabar. Medio alemán medio americano, veterano de la guerra de Vietnam, Ricky es un delincuente que realiza fríamente los encargos de asesinato (primero de un proxeneta, luego de una vendedora y de su amante) antes de encontrarse con Franz, amigo de la infancia.

 

JUEVES 22 DE JULIO – 20:15 Hs.

R U L E T A   C H I N A

(Chinesisches roulette)

 

Argumento, guión y dirección: Reiner Werner Fassbinder

Fotografía: Michael Ballhaus Dirección artística: Kurt Raab  Música: Peer Raben

Montaje: Ila von Hasberg y Juliane Lorenz  Producción: Albatros Produktion/Les Films du Losange Productor: Michael Fengler

 

ELENCO: Margit Carstensen (Ariane), Anna Karina (Irene), Alexander Allerson (Gerhard), Ulli Lommel (Kolbe), Andre Schober (Angela), Macha Mëril (Traunitz), Brigitte Mira (Kast), Viktor Spengler (Gabriel), Armin Meier (el empleado de la gasolinera), Roland Hensecke (mendigo).

Origen: Alemania / Año: 1976 / Duración: 90 minutos.

Formato original: 35 mm  Formato de proyección: DVD

 

En Munich, una pareja se despide para separarse por un fin de semana: ella quiere viajar a Milán, él a Oslo. Pero ese mismo día se vuelven a encontrar en un castillo que les pertenece: ambos están en compañía de sus respectivos amantes. Sorpresivamente llega también Ángela, su hija paralítica, con la institutriz muda. Después de una cierta incertidumbre y de la mutua desconfianza, Ángela, que es más inteligente que sus padres a quienes tanto odia, organiza la "ruleta china", una suerte de juego de la verdad...

Un siniestro "juego de la verdad" al que una adolescente inteligente y pérfida somete a sus odiados padres. Una serie de preguntas en principio inocentes comienzan a centrarse progresivamente en la figura de la madre, hasta desnudar rasgos negativos que debieran permanecer ocultos. Un film abierto, susceptible de múltiples interpretaciones, en el que el director concede un amplio margen a la fantasía del espectador.

 

“Es la primera de mis películas en la que ya no narro la historia por miedo de los actores. Ruleta China trata de la alineación de las personas que es tan fuerte que lleva a sostener y continuar relaciones que en realidad ya están totalmente agotadas. Queremos mostrar como todas las relaciones humanas se reducen a la repetición y al ritual pero no mostrando como se comportan las personas o qué se refleja en sus caras sino por medio de los movimientos de la cámara. Si la cámara se mueve demasiado tiempo alrededor de algo muerto, lo muerto se vuelve reconocible como tal: podría surgir entonces el deseo de algo vivo y es por eso que se ansía romper con los rituales burgueses”. R.W.Fassbinder.

 

JUEVES 29 DE JULIO – 20:15 Hs.

ATENCIÓN A ESA PROSTITUTA TAN QUERIDA

(Warnung vor einer heiligen Nutte)

 

 

Guión y Dirección: Rainer Werner Fassbinder

Producción: Antiteater-X-Film, Nova International

Fotografía: Michael Ballhaus Montaje: Franz Walsch

Música original: Peer Raben Dirección de arte: Kart Raab

 

ELENCO: Lou Castel (Jeff, el director), Eddie Constantine (él mismo), Hanna Schygulla (Hanna, la actriz), Marquard Böhm (Ricky, el actor), RWF (Sascha, el productor), Ulli Lommel (Korbinian, Katrin Schaake (Script girl) Benjamín Lev (Cabdy), Monika Teuber (Billii) Margarethe Von Trotta (secretaria del productor), Gianni di Luigi (fotógrafo), Rodolfo Waldemar Brem (iluminador), Herb Andress (preparador), Thomas Shcieder (Jesús), Kart Raab (Fred),  Hannes Fuchs (David),  Marcella Michelangeli (Margret), Ingrid Caven(extra) Harry Baer (su marido), Magdalena Montezuma (Irm), Werner Schroeter (Deiters) y otros.

 

Origen: Alemania Año: 1970  Duración: 100 minutos.

Formato original: 35 mm / Formato de proyección: DVD

 

En un hotel español, actores y técnicos aguardan la llegada del realizador para iniciar el rodaje de una película titulada “Patria o muerte” y que pretende denunciar la naturaleza represiva del Estado. Jeff, el director que es un energúmeno, además de estar involucrado en dos romances paralelos: con uno de los actores y con la mujer de su director de producción.

Entre el caos emocional que todos viven, el tiempo muerto que los vuelve locos y los chantajes sexuales que van y vienen, surge uno de los temas preferidos de Fassbinder: la sociedad secreta que se funda en torno a cualquier actividad artística, la idea de tribu conectada por los lazos más infames. Pocas cintas sobre el cine han sido más crueles, negras y sarcásticas.

 

Según explica el director, "es un intento de explicar en una película por qué los grupos no pueden funcionar aunque sus miembros lo deseen, y por qué la convivencia y el trabajo no pueden coexistir dentro del mismo". De algún modo Fassbinder hacía autocrítica de su intenso período anterior como director, que le había dejado exhausto y crispado.